Un proyecto web a lo largo del tiempo nunca se mantiene estable: o bien crece en cuanto al presupuesto, dedicación, rendimiento… o bien decrece. Es como una espiral, un movimiento de radio creciente o decreciente a lo largo del tiempo, donde el radio podría ser perfectamente los recursos y el ROI que genera nuestro proyecto web.
Contínuamente observamos que se diseñan proyectos web donde el peso presupuestario se dedica al desarrollo y al corto plazo, y no se destinan esfuerzos al medio plazo, a la fase de promoción, análisis y mejora continua. Esto hace que el proyecto web se estanque durante un tiempo para acabar convirtiéndose en un tema marginal de la organización. Una espiral que decrece.
Nosotros planteamos al cliente destinar recursos a servicios que garanticen la viabilidad del proyecto y que se planifique un aumento progresivo del presupuesto en función del cumplimiento de objetivos parciales. La espiral del éxito, una espiral en crecimiento constante basada en los resultados obtenidos.
Todos nuestros proyectos tienen un común denominador: que Internet aporte valor a nuestros clientes.




































